El pasado viernes 23, nuestros estudiantes participaron en una significativa actividad de acción social en el comedor de La Chimba, una experiencia que les permitió compartir con otros niños, acercarse a distintas realidades y descubrir que el encuentro con Jesús también se hace presente en los gestos sencillos de amor y servicio.
Durante la visita, los niños compartieron momentos de alegría, conversación y cercanía, comprendiendo que cada encuentro es una oportunidad para entregar cariño, escuchar y reconocer la dignidad de cada persona. Más que una actividad, fue una invitación a mirar al otro con atención y abrir el corazón a quienes más lo necesitan.
Encontrar a Jesús en el servicio
Como comunidad educativa, creemos que la formación integral también se construye a través de experiencias que nos invitan a vivir nuestros valores y ponerlos en práctica. Esta jornada nos recordó que Jesús se encuentra en todas partes, especialmente en quienes necesitan de nuestra compañía, solidaridad y amor.
A través de esta actividad de acción social, nuestros estudiantes pudieron comprender que servir no siempre requiere grandes gestos: a veces, basta con compartir nuestro tiempo, ofrecer una sonrisa o estar presentes para hacer sentir a otro que no está solo.

Una experiencia que deja huella
Agradecemos al comedor de La Chimba por recibir a nuestros estudiantes y permitirnos vivir este encuentro tan especial. Nos llevamos el corazón lleno de aprendizajes y la certeza de que cada gesto de solidaridad puede convertirse en una semilla de esperanza.
Que esta experiencia siga inspirando a nuestros niños a crecer con generosidad, empatía y compromiso, reconociendo en cada persona el rostro de Jesús.
Porque en nuestra Familia Chañares, educar también es aprender a amar y servir a los demás.



