El pasado 8 de octubre, los estudiantes de Playgroup, Pre Kínder y Kínder del Colegio Chañares vivieron una jornada muy especial con la llegada de la Virgen María a la gruta de Pre Básica, en un encuentro marcado por la fe, la alegría y el cariño.
La ceremonia contó con la bendición del Padre Daniel, quien acompañó a nuestros pequeños en este significativo momento de encuentro espiritual. A través de esta experiencia, los niños y niñas pudieron acercarse a la figura de la Virgen María, reconociendo en ella un ejemplo de amor, humildad y confianza en Dios.
La importancia de cultivar la fe desde la infancia
En el Colegio Chañares, la formación espiritual es una parte fundamental de nuestro proyecto educativo. Creemos que educar implica acompañar a cada estudiante en su desarrollo integral, promoviendo no solo el aprendizaje académico, sino también el crecimiento en la fe y la formación en los valores cristianos.
Inculcar la fe desde los primeros años permite que los niños comiencen a descubrir el amor de Dios y la Virgen María, desarrollen el hábito de la oración y aprendan, a través de experiencias cercanas y significativas, la importancia de valores como la solidaridad, el respeto, la generosidad y el amor al prójimo.

En esta etapa de la vida, cada experiencia contribuye a sentar las bases de su formación espiritual. Por ello, generar espacios de oración, encuentro y celebración de la fe es una manera de acompañar a nuestros pequeños en el descubrimiento de su relación con Dios, siempre en estrecha colaboración con sus familias, quienes cumplen un rol esencial como primeros educadores.
Crecer en la fe como Familia Chañares
La llegada de la Virgen María a la gruta de Pre Básica representa una oportunidad para fortalecer la identidad católica de nuestro colegio y seguir transmitiendo, desde la infancia, el valor de vivir la fe en comunidad.
Como Familia Chañares, continuamos comprometidos con una educación que integra conocimientos, valores y espiritualidad, formando personas capaces de crecer con amor, esperanza y un profundo sentido de servicio hacia los demás.
Que la Virgen María acompañe y proteja a nuestros niños y niñas, guiando sus primeros pasos en la fe y fortaleciendo el camino de toda nuestra comunidad educativa.


